La Cámara de Senadores ingresa en la recta final del período de sesiones ordinarias en un clima marcado por la cautela y la desaceleración de la actividad parlamentaria. Con la atención dividida por el incipiente mapa electoral, la bancada oficialista comandada por Patricia Bullrich enfrenta el reto de reactivar una agenda legislativa que naufraga entre diferencias internas, exigencias de los bloques aliados y los coletazos de las disputas políticas que se libran en la Cámara de Diputados.
El primer movimiento obligado en la agenda libertaria pasa por la reorganización de la estratégica comisión de Acuerdos —clave para el tratamiento de pliegos judiciales, promociones militares y ascensos diplomáticos— tras la reciente muerte del senador riojano Juan Carlos Pagotto. Para cubrir la conducción de esta mesa de negociación, el oficialismo apunta a nombrar a la senadora neuquina Nadia Márquez, dirigente afín a la Secretaría General de la Presidencia. De concretarse el esquema, el rionegrino Enzo Fullone ingresaría como vocal en dicha comisión, mientras que la titularidad de Legislación General pasaría a manos del chaqueño Juan Cruz Godoy.
Más allá del reordenamiento administrativo, el verdadero escollo radica en la parálisis que sufren varias de las iniciativas promovidas por el Poder Ejecutivo. El proyecto de reforma a la Ley de Sociedades, impulsado por el Ministerio de Desregulación a cargo de Federico Sturzenegger para incorporar figuras como las Sociedades Descentralizadas Autónomas Operativas (DAO), continúa frenado no solo por planteos de la oposición aliada sino también por reparos dentro del propio bloque de La Libertad Avanza. A ello se suma la falta de consenso en torno al «Súper RIGI», donde aliados parlamentarios demandan modificaciones sustanciales en las cláusulas de compre nacional y márgenes de preferencia de precios frente a insumos importados.
En la lista de prioridades con mejor perspectiva de avance figuran iniciativas de menor rispidez política, como los proyectos vinculados a la salud mental y a la huella de carbono, aunque este último permanece bajo revisión técnica a solicitud de la representación misionera. No obstante, la atención principal de la Cámara alta continúa supeditada a las definiciones que adopte la Cámara baja respecto al proyecto de Presupuesto 2027 y a la eventual discusión sobre la suspensión o eliminación de las elecciones PASO. Frente al acotado margen del calendario ordinario, en el Palacio Legislativo ya se da por descontado que la discusión del paquete de gastos requerirá la convocatoria a sesiones extraordinarias.
Fuente: Infobae
Origen de la fotografía: Prensa Senado / Infobae en Vivo





