La cuenta regresiva para el capítulo final de la historia futbolística más trascendental del deporte argentino ha comenzado. En las primeras horas de este viernes, Lionel Messi aterrizó en el aeropuerto de Rosario en un vuelo privado procedente de los Estados Unidos, acompañado por su esposa Antonela Roccuzzo, sus hijos Thiago, Ciro y Mateo, y su madre Celia Cuccittini. El arribo del capitán de la Selección argentina tomó por sorpresa al propio cuerpo técnico, que esperaba su llegada recién para el domingo tras el compromiso programado por el calendario internacional.
Tras un breve descanso en su residencia en la localidad santafesina de Funes, el astro de 39 años viajará con destino al predio de Ezeiza para ponerse bajo las órdenes de Lionel Scaloni. Su incorporación al grupo se dará en el marco de la doble fecha de exhibición en la que el seleccionado nacional enfrentó a Bolivia y Burkina Faso, reservando el plato fuerte para el cierre de la ventana de octubre.
El cruce del próximo martes a las 20:00 en el estadio Más Monumental ante Benín marcará la última función de Messi con la divisa nacional. Con un estadio repleto tras agotarse las localidades en cuestión de minutos, el evento contará con una amplia convocatoria institucional que incluirá a los futbolistas de la plantilla actual y a los campeones del mundo en Qatar 2022. La Asociación del Fútbol Argentino confirmó además que el árbitro chileno Fernando Véjar será el encargado de impartir justicia en este duelo histórico.
De esta manera, el rosarino pondrá punto final a una trayectoria inalcanzable con la camiseta celeste y blanca. Con 207 partidos disputados y 125 goles convertidos, el diez concluye su ciclo consolidado como el máximo goleador y el jugador con mayor cantidad de presencias en la historia del combinado nacional, cerrando una etapa marcada por títulos continentales, mundiales y un idilio definitivo con el público argentino.
Fuente: TN (publicado el 2 de octubre de 2026).
Origen de la fotografía: Reuters (vía TN).








