La Iglesia Católica volverá a reabrir sus templos para rezos individuales y confesiones, sin celebración de misas u otros rituales comunitarios.
Según lo acordado entre el gobierno nacional y las máximas autoridades de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) «estas serían las primeras prácticas de fe que podrían permitirse en las iglesias y templos de nuestro país».
«En cuanto a la celebración con participación de los fieles, cuando llegue el momento adecuado para las mismas, se acordó ir trabajando en la elaboración de los protocolos litúrgicos y sanitarios correspondientes», añadió la información.
En diálogo con Radio 3, el padre Domingo Torquatti expresó su beneplácito ante el acuerdo por el sentido trascendental que adquiere para el creyente.
«En todo momento ha sido desde lo espiritual, es bueno tener la conciencia religiosa que nos hace estar de pie en lo cotidiano. En todo orden es conveniente aunque se haya restringido el servicio religioso: con la apertura gradual se permiten asistencias individuales», expresó.
Por otra parte, consultado sobre la continuidad de la vida postpandemia, aseveró que «la mezcla de realidades y qué puede llegar a pasar, es como un susto que te quedas congelado y empezás a moverte. Pienso que se irá dando de apoco el pisar sobre firme y algunas costumbres cambiarán en lo económico o sanitario. Ojalá que la gente se acostumbre a recurrir a Dios más allá de que acudan a un templo o no».









