Tras un fin de semana lleno de actividades, el delegado de la localidad, Manuel Reynoso, brindó un balance sumamente positivo sobre la última edición de la Fiesta del Mate y la Torta Frita, una de las celebraciones populares más esperadas y consolidadas de la región.
Pese a que el factor climático obligó a reestructurar la programación y trasladar la jornada principal del sábado al lunes, el público acompañó de manera masiva durante toda la propuesta. Una de las principales novedades de este año fue la descentralización de la venta gastronómica: se dispusieron seis puestos distintos en el predio, lo que permitió dinamizar las filas y agilizar la atención en las horas pico de la tarde.
En total, se comercializaron más de 2.010 docenas de tortas fritas. El puesto con mayor volumen de ventas perteneció a «Rurales de la Danza», la academia folclórica local, que en su primera jornada agotó las 400 docenas que tenía previstas y debió trabajar durante toda la noche para abastecer la demanda del día posterior.
Otra de las iniciativas destacadas fue la carpa de la peña con baile, que se mantuvo operativa durante dos noches consecutivas y tuvo una gran concurrencia, sobre todo del público joven. La grilla artística incluyó una variada propuesta de espectáculos con artistas locales y regionales llegados desde Tandil y Buenos Aires, culminando con un multitudinario show de cierre que mantuvo a la gente festejando a pesar de las bajas temperaturas.
Reynoso resaltó además que, gracias a la política de precios populares y a la buena respuesta de los asistentes, la comisión organizadora logró obtener un superávit económico. Estos fondos serán destinados a proyectos de la comunidad mientras ya se proyectan los primeros preparativos y mejoras para la edición 2027








