La próxima visita del papa León XIV a la Argentina genera una gran expectativa entre los fieles y, particularmente, en las comunidades religiosas de Tres Arroyos, desde donde partirán distintos contingentes para participar de los encuentros previstos.
En diálogo con nuestro medio, el padre Mauro brindó detalles sobre la organización de los viajes y compartió sus expectativas ante un acontecimiento que calificó como una experiencia histórica para la Iglesia argentina.
El sacerdote explicó que, desde las comunidades de las parroquias de Luján y Nuestra Señora del Carmen, se organizó un contingente de aproximadamente 50 personas que viajará en colectivo el martes para participar de la misa en Luján.
La convocatoria tuvo una rápida respuesta de los fieles, que comenzaron a organizarse desde que se conoció la noticia de la visita papal. Para hacer posible el viaje, también se realizaron distintas actividades destinadas a recaudar fondos y reducir los costos de traslado y estadía.
Por su parte, el padre Mauro viajará el lunes junto a un grupo de jóvenes de Tres Arroyos, integrándose a la Pastoral Juvenil de la Arquidiócesis de Bahía Blanca. El colectivo irá sumando peregrinos de distintas localidades, entre ellas Punta Alta, Coronel Dorrego y nuestra ciudad.
La delegación participará de la vigilia juvenil y posteriormente se trasladará a Luján para vivir la misa de clausura. La organización prevé alojarse durante una noche en un colegio perteneciente a una parroquia, para luego trasladarse temprano a la Basílica, teniendo en cuenta la importante concurrencia que se espera.
Consultado sobre el significado de esta visita, Mauro destacó que el Papa llega como peregrino y que su presencia representa un acontecimiento muy especial para la Iglesia.
También relacionó el viaje con el legado de Francisco, especialmente con su mensaje de una Iglesia cercana a quienes más sufren y a los sectores vulnerables.
“Primero tenemos que tener paz en nosotros para después transmitirla a los demás”, expresó.
En ese sentido, consideró que León XIV representa un mensaje de unidad y paz que trasciende a la comunidad católica y alcanza al conjunto de la sociedad.
El sacerdote también destacó que el Pontífice conoce profundamente la realidad latinoamericana por los muchos años que vivió en Perú, y señaló que su visita a la Argentina permitirá concretar un viaje que Francisco no pudo realizar.
Para el padre Mauro, la oportunidad de participar de las celebraciones tiene además un significado personal. Cuando Juan Pablo II visitó la Argentina, en 1982, él tenía apenas un año, por lo que esta será su primera experiencia de recibir a un Papa en el país.
Además, recordó que tuvo la oportunidad de conocer personalmente a Jorge Bergoglio cuando todavía era arzobispo de Buenos Aires. Durante sus años de formación en el seminario de Mercedes, coincidió con él en distintas peregrinaciones juveniles a Luján, donde Bergoglio permanecía durante horas confesando a los peregrinos.
Sobre la posibilidad de estar cerca de León XIV, explicó que los grupos debieron inscribirse previamente y que la organización dispuso sectores específicos para los distintos contingentes.
Finalmente, Mauro puso el acento en el mensaje que espera de esta visita y destacó especialmente el gesto de que el Papa tenga previsto visitar el Cotolengo, donde viven personas con discapacidad y en situación de vulnerabilidad.
“Habla mucho de qué tenemos que hacer nosotros como Iglesia, pero también como sociedad: unirnos, dejar las divisiones y buscar esa paz que necesitamos”, reflexionó.
El sacerdote invitó también a quienes no puedan viajar a sentirse parte de este acontecimiento y a acompañar la visita desde sus hogares.
Desde Tres Arroyos, la expectativa crece ante una experiencia que muchos fieles vivirán como un momento histórico de fe, encuentro y esperanza.





