Los mercados financieros internacionales reaccionaron con marcado optimismo al inicio del mes de octubre tras configurarse un escenario de doble respaldo externo para la macroeconomía argentina. Luego de un mes de septiembre atravesado por la volatilidad y la aversión al riesgo, la cotización de los activos nacionales que cotizan en Wall Street (ADRs) experimentó un firme repunte, impulsado por el desenlace de la primera vuelta electoral en Brasil y por enfáticas señales enviadas desde la administración de los Estados Unidos.
El primer catalizador de la jornada bursátil provino del país vecino. El destacado desempeño electoral de Flávio Bolsonaro frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva desencadenó una fuerte ola alcista en los mercados brasileños —con saltos de hasta un 15% en determinados papeles—, cuyo impacto positivo se trasladó de inmediato al mercado local. Para los inversores de la plaza financiera, la perspectiva de una alineación política de centro-derecha en el principal socio comercial del Mercosur proyecta un horizonte más favorable para el comercio bilateral y el clima de negocios regional.
A este panorama se sumaron las declaraciones de Scott Bessent, Secretario del Tesoro de los Estados Unidos. El funcionario norteamericano volvió a ratificar el acompañamiento de Washington a las reformas estructurales encaradas por el presidente Javier Milei, dejando abiertas las puertas a eventuales esquemas de asistencia o contención financiera. La confirmación de este respaldo geopolítico funcionó como una red de contención que disipó dudas sobre los compromisos del programa financiero de la Casa Rosada.
El impacto en las pizarras neoyorquinas fue inmediato: los títulos de empresas argentinas registraron subas destacadas, lideradas por firmas como Mercado Libre, Central Puerto, Banco Supervielle y Banco Macro, con avances de entre el 5% y cerca del 8% durante la rueda. La mejora se contagió al segmento de la deuda soberana, donde los bonos globales y bonares rebotaron en torno al 1,3% y el índice de riesgo país descendió más de 30 puntos básicos, cediendo parte de la presión acumulada durante las semanas previas.
Si bien los analistas advierten que la tendencia positiva requerirá de mayor consolidación en el tiempo frente a desafíos locales como la acumulación de reservas y el financiamiento del próximo ejercicio, el inicio de octubre oxigena la dinámica económica. La convergencia entre el rebote político del espacio de Bolsonaro en Brasil y las garantías crediticias-políticas desde Washington brindó un respiro clave para la estrategia financiera del Gobierno argentino.
Fuente: A24 / A24.com (Por Roberto Adrián Maidana)
Fotografía: A24 / Reuters / Archivo A24






