A poco más de un mes del inicio de la temporada de verano, el movimiento turístico en Claromecó todavía se muestra muy tranquilo. Así lo expresó Luis Defieri, prestador de servicios de alojamiento en la localidad balnearia, quien reconoció que las consultas y reservas están llegando a un ritmo considerablemente menor al de temporadas anteriores.
«Este año viene muy tímido, muy, muy tranquilo», señaló, al considerar que la situación económica y las condiciones climáticas pueden estar influyendo en la decisión de las familias a la hora de planificar sus vacaciones.
Según explicó, si bien existen consultas, el volumen está muy por debajo de lo habitual para esta altura del año. Como referencia, recordó que en otras temporadas podía responder alrededor de 50 mensajes de WhatsApp por día, mientras que actualmente recibe apenas uno, dos o tres.
En cuanto a los precios de los alquileres, Defieri explicó que existe una amplia variedad de propuestas y valores, dependiendo de las características y el nivel de cada alojamiento.
Las opciones más sencillas rondan entre los 80.000 y 95.000 pesos diarios, mientras que las alternativas intermedias se ubican entre los 120.000 y 130.000 pesos. También hay propiedades de mayor categoría cuyos valores pueden alcanzar los 300.000 pesos por día.
En su caso particular, aseguró que decidió mantener prácticamente los mismos precios de la temporada pasada, realizando un esfuerzo para sostener la competitividad de la oferta.
«Uno pretende llenar, no con la mitad del alojamiento cubrir lo que necesita, sino tratar de tener siempre lleno, que haya una continuidad y que la gente se vaya con ganas de volver», explicó.
También destacó que los clientes habituales continúan respondiendo y que quienes ya conocen el servicio suelen concretar las reservas rápidamente.
Otro de los aspectos que planteó Defieri fue la importancia de fortalecer la promoción turística de Claromecó y de toda la región.
Si bien los alojamientos tienen presencia en diferentes plataformas y páginas de alquileres, consideró que sería importante contar con una política de publicidad oficial que permita promocionar el destino en medios de comunicación, internet y otros canales de alcance nacional.
En ese sentido, mencionó como ejemplo las campañas publicitarias que realizan otros destinos turísticos de la región y del exterior para atraer visitantes argentinos.
Reconoció que estas iniciativas también dependen de cuestiones económicas y logísticas, pero sostuvo que la promoción resulta fundamental para instalar nuevamente el destino en la agenda de quienes están pensando dónde pasar sus vacaciones.
Por el momento, la oferta está disponible, los precios se mantienen y los prestadores esperan que las consultas comiencen a multiplicarse. El desafío será que el clima acompañe y que el verano empiece a sentirse para que las familias vuelvan a mirar hacia Claromecó como una alternativa para descansar frente al mar.








