Esta tarde se produjo la renovación de la mitad del cuerpo de dieciocho concejales en el Concejo Deliberante, cuerpo que alumbrará una nueva dinámica caracterizada por la pérdida de influencia del saliente oficialismo, la primera minoría en manos de Juntos y la irrupción libertaria.
En total, los cambiemitas ostentarán siete bancas; el peronismo, seis sillas; el Movimiento Vecinal, cuatro y La Libertad Avanza debutará con una banca.
En cuanto al ahora gobernante Unión por la Patria, la formación mantendrá la representación con el ingreso de Adolfo Olivera, Mara Redivo y Alejandro Barragán, quienes reemplazarán a los tres salientes Martín Garate, Graciela Callegari y Juan Gutiérrez.
Los electos se integrarán a Facundo Elgart, Paola Acuña y Carla Moreno (que reemplazaron a Julio Federico y Paola Salerno, afectados al futuro gabinete).
El Movimiento Vecinal perdió dos ediles ante la salida de Victoria Larriestra, Lucas Carrozzi, Werner Nickel y Claudia Cittadino (quien, renunciante a menos de 24 horas de caer derrotada en las elecciones ejecutivas, fue reemplazada por Paula Distéfano) y el ingreso de Mariano Hernández y Roxana Calvo, quienes se sumarán a Marcelo León y Claudia Diez.
En tanto, Juntos sumó a Eduardo Giordano, Cecilia Del Aguila y Omar Barneteche en reemplazo de Enrique Groenenberg y Soledad Cadenas. El sector cambiemita contará además con las bancas de Daiana De Grazia, Carlos Ávila, Agustín Rossi (reemplazará a Cristian Ruiz, quien integrará el gabinete del nuevo gobierno de Adolfo Gonzales Chaves) y Marisa Marioli; mientras que La Libertad Avanza hará su debut político con el ingreso de Gustavo Moller.
La presidencia y la secretaría recayeron en Mara Redivo y Rocío Liébana, respectivamente.
Esta decisión fue impugnada por la radical De Grazia, quien se quejó de no haber sido convocada para acordar los nombramientos y aludió a «la falta de consenso» para con «la segunda fuerza en cantidad de votos», en relación a su bloque. Posteriormente, declaró que su bancada se iba a abstener de votar. Posteriormente, se produjo el repudio del saliente Federico, quien remarcó que sí habían convocado a decidir los puestos.
Caras nuevas
Un dato diferencia a lo acontecido en 2019: en ese período, apenas uno de los electos no había ejercido cargos previamente mientras que en esta oportunidad sólo Hernández (actual secretario de Producción) y Giordano (exconcejal vecinalista hasta 2017) lo hicieron.
Previo a la jura de los entrantes, se produjeron los consabidos discursos de despedida y agradecimientos de los salientes ediles en un contexto particular del Legislativo.
La mitad del Concejo que se va
Desde la reanudación de las sesiones ordinarias en marzo, el cuerpo arrastró ochos meses de inactividad casi permanente, rayana en la desidia.
Las últimas sesiones previas al comicio de octubre, debatidas entre cuestiones de campaña y ningun proyecto debatido la primera y cruces desconexos con la realidad la segunda, atestiguaron la flagrante parálisis en que la insumieron durante gran parte del año.
Como si fuera poco, en el último encuentro del año debieron «patear» al año próximo una controvertida ordenanza sobre construcciones en el frente costero tras arribar a un principio de acuerdo para intentar vetar la normativa declarada inconstitucional.

































