Esta tarde la mitad del Concejo Deliberante juró por el período 2019 – 2023, en donde la renovación alcanzó a todos los bloques que componen el cuerpo deliberativo.
Asimismo, sólo uno de los nueve ediles que juramentaron nunca ejerció ningún cargo ejecutivo o legislativo y es el neurocirujano del Frente de Todos Juan Eduardo Gutiérrez.
El resto tuvo pasos por la función pública: del Movimiento Vecinal, Claudia Cittadino (exsecretaria de Desarrollo Social, actual edil), Werner Nickel (exsecretario de Gobierno, exsecretario de Seguridad y actual edil), Victoria Larriestra (exconcejal y exconsejera escolar) y Lucas Carrozzi (exsecretario de Producción).
Del Frente de Todos, Martín Garate y Graciela Callegari (exconcejales) y de Juntos por el Cambio, Enrique Groenenberg (expresidente del Concejo Deliberante) y Soledad Cadenas (excoordinadora regional del PAMI).
Del mismo modo, se completó el mandato de Horacio Espeluse (Juntos por el Cambio), Matías Fhurer (Peronismo Renovador), Guillermo Salim y Santiago Orfanó (Movimiento Vecinal) y Martín Garrido y Mercedes Moreno (Unidad Ciudadana).
En tanto, la presidencia y la secretaría del cuerpo quedaron en manos del vecinalismo y el peronismo: Werner Nickel y Martín Garrido respectivamente asumieron en los cargos mientras que Tatiana Lescano fungirá como vicepresidenta.
En tanto, Juntos por el Cambio se abstuvo de votar debido a que (según se expresó) no fueron consultados por las designaciones.
Despedidas al por mayor
Excepto Moreno, quien se ausentó por el egreso de uno de sus hijos, el resto de los salientes dedicó un discurso de despedida (en el caso de Moreno, el mismo fue leído por su compañera Tatiana Lescano).
Groenenberg remarcó que «desde que me tocó la presidencia me propuse que mi oficina estuvo con las puertas abiertas para quienes lo requirieran. Traté de ser orgánico y eso me ha jugado una mala pasada política que intenté subsanar mediante el diálogo. Siempre impuse mi impronta como persona más allá del hombre político».
En tanto, Salim se despidió defendiendo las gestiones realizadas sobretodo en materia económica. «Agradezco a mis compañeros, a la prensa y a mi familia por sobre todas las cosas», indicó brevemente.
Por su parte Espeluse destacó los acuerdos alcanzados y el rol de la concejalía en ese objetivo. «Hay cuestiones como la transparencia y la apertura del Estado en obras públicas es el camino que creemos que se tiene que transitar», dedicó.
En tanto Garrido, ovacionado por un sector, enumeró su actividad legislativa aludió a que «me voy con el pecho inflado por lo hecho. Todo lo que hice lo hice convencido de que era lo mejor para los vecinos; siempre la prioridad fueron los tresarroyenses y busqué darles un marco institucional al igual que preocuparme por los sectores más vulnerables».
Fhurer, flamante secretario de Producción, expresó que «la comunidad política existe para el bien común y por ello me sumé a la política. Me parece necesario y oportuno señalar que todo lo que hace tiene un fin y un paradigma de valores. No concibo la política separada de la ética y los valores, y así actué con aciertos y errores».
Al cierre Orfanó observó que «me he llevado muchísimas cosas más allá de algunos problemitas con la presión que antes no tenía (SIC). No me he guardado nada y agradezco esta inmensa posibilidad de aprendizaje que me llevo».










