El municipio de Tres Arroyos avanza en la reorganización y planificación de su oferta turística en la costa. En diálogo con la emisora RCC, la directora de Turismo del distrito, Carolina Goicoechea, brindó precisiones sobre el estado de las licitaciones públicas aprobadas recientemente en el Concejo Deliberante y repasó las medidas adoptadas con miras al próximo período estival en Claromecó.
Uno de los ejes centrales del plan de ordenamiento es la consolidación del sector de nocturnidad, delimitado a partir de una ordenanza sancionada el año pasado. Durante la convocatoria orientada a ocho unidades turísticas fiscales, se recibió una única oferta correspondientes a la unidad número 2, presentada por el oferente Bruno Chiquete. La propuesta contempla un contrato de concesión por un plazo de 15 años.
Al respecto, la funcionaria remarcó que el emprendimiento no operará bajo la figura de un parador de playa tradicional, sino que estará estrictamente destinado al desarrollo de la vida nocturna, con la posibilidad de integrar actividades culturales y muestras de arte. Asimismo, puntualizó que las construcciones consistirán en estructuras modulares evaluadas por la Secretaría de Planeamiento Urbano para minimizar el impacto ambiental en el frente costero. Desde la cartera de Turismo señalaron que los siete espacios restantes se mantendrán disponibles en futuras convocatorias licitatorias para conformar un polo integral de entretenimiento.
En lo relativo al deporte y la recreación náutica, la funcionaria confirmó la adjudicación otorgada a la escuela de surf PANAS, encabezada por Jesús Gutiérrez Castillo. Esta medida busca dotar de un marco normativo e institucional a una práctica consolidada en la zona, reemplazando el régimen de permisos precarios por esquemas reglamentados que brinden previsibilidad operativa a los prestadores y garantías a los visitantes.
Por último, el proceso licitatorio alcanzó a la oferta gastronómica móvil. En esta categoría, las adjudicaciones correspondieron prioritariamente a renovaciones de licencias para comerciantes que ya operaban en la localidad, cubriéndose dos puestos ubicados en la plaza Luis Piedrabuena, sobre las calles 11 y 13.








