SUTEBA informó un alto acatamiento al paro docente, que en el distrito se ubicó entre el 85 y el 90 por ciento, según indicó Gabriela Irigoin. La medida fue convocada luego de un violento episodio ocurrido en una escuela de Trenque Lauquen y busca visibilizar las situaciones de violencia que atraviesan a la comunidad educativa.
En diálogo con Radio 3 Continental, Irigoin explicó que la medida de fuerza fue definida tras la agresión sufrida por la directora de un jardín por parte de un padre, luego de que la docente realizara una denuncia por una situación que, según remarcó, debía informar por reglamento.
“Lo que pasó en Trenque Lauquen fue un poco la gota que rebalsó el vaso”, señaló la dirigente de SUTEBA, quien sostuvo que los hechos de violencia en las escuelas se vienen repitiendo y que la intención es evitar que estas situaciones se naturalicen.
Irigoin explicó que durante este año se comenzó a profundizar territorialmente el acuerdo paritario sobre situaciones de violencia y que se incorporó una adenda que establece mecanismos de resguardo para los trabajadores de la educación. Ante una agresión, la Dirección General de Cultura y Educación debe intervenir y realizar la denuncia correspondiente, especialmente cuando el docente o directivo afectado no se encuentra en condiciones de hacerlo.
La dirigente remarcó además que, una vez realizada la denuncia, la intervención queda en manos de la Justicia, que debe determinar las medidas correspondientes y garantizar el resguardo de la persona afectada.
Durante la entrevista también hizo referencia a otros episodios registrados en establecimientos educativos y sostuvo que la violencia atraviesa a las escuelas como un reflejo de situaciones que ocurren en la sociedad. En ese sentido, mencionó también las dificultades vinculadas al uso de las redes sociales y la falta de una legislación específica para abordar determinadas situaciones de violencia que se producen en esos espacios.
La asistencia escolar, otro de los ejes
Irigoin también se refirió a la asistencia intermitente de los alumnos, una problemática que este año se encuentra entre los principales ejes de trabajo de la Dirección General de Cultura y Educación.
“Los chicos tienen una asistencia muy intermitente y el foco está puesto en que estén todos los días en la escuela”, explicó. Recordó además que existe un procedimiento por el cual, ante la ausencia de un estudiante, la institución debe realizar un seguimiento y ponerse en contacto con la familia.
Para la dirigente, la asistencia y la permanencia en la escuela requieren de una responsabilidad compartida entre las instituciones, las familias y la comunidad, en un contexto social y económico que también impacta en la vida cotidiana.
Finalmente, Irigoin planteó la necesidad de recuperar el valor de la escuela como espacio de encuentro y aprendizaje. “No hay mejor lugar para que estén los chicos que la escuela”, sostuvo, y llamó a poner también en agenda las experiencias positivas que ocurren diariamente en las instituciones educativas.
En ese sentido, destacó el trabajo de las cooperadoras y la importancia de acercar nuevamente a las familias a las escuelas, con el objetivo de que sean “territorios de paz” y espacios donde los estudiantes puedan aprender y desarrollarse.





