La bancada de Unidad Ciudadana acompañó el Presupuesto 2018, le extendió un voto de confianza al intendente Carlos Sánchez pero criticó duramente a la administración provincial como «un sultanato».
Pese a acordar con los números presentados, el edil Martín Garrido apuntó hacia las inconsistencias del proyecto en materia social, sanitaria y habitacional para luego denostar a la moratoria de tasas como «un manotazo de ahogado».
«Nos parece traída de los pelos», disparó tras lo cual consideró que «si un vecino no pudo cumplir en estos últimos dos años con el pago de sus tasas, y la situación económica del país empeora día a día, dudamos mucho de que pueda hacer frente al pago de una cuota de un plan de pago sumada a la cuota correspondiente del presente período».
Por otra parte, y sin dejar de analizar el corpus al calor de la situación económica nacional, fustigó duramente la erogación en un ítem en especial.
«¿Por qué se van a gastar $430.000 en alimentos para mascotas? Este monto supera lo que el Municipio destinará a Discapacidad, Primera Infancia, Adultos Mayores, es similar al recorte que sufrieron las becas, supera lo destinado a ayuda a deportistas», azuzó e incluyó en la crítica los gastos no fundamentados por la Jefatura de Gabinete.
«Se exige achique, responsabilidad y hasta se habla demagógicamente de que sobra personal. Para nosotros, los peronistas, los que creemos en la justicia social, los números deben cerrar pero con la gente adentro», dedicó.







