Calles anegadas, pluviales colapsados y circulación afectada fueron las consecuencias de la intensa precipitación que cayó sobre la ciudad durante la tarde.
Distintos puntos de la ciudad presentaron serios problemas de transitabilidad incrementado por la irresponsabilidad de varios conductores (sobretodo de 4×4) que se desplazaban a toda velocidad por los sectores afectados además de los remanidos problemas de desagües sin mantenimiento.
En el cuadrante comprendido por Estrada, Sadi Carnot, Sáenz Peña y Quintana el agua superó holgadamente la línea del cordón y amenazó con ingresar a las residencias.
Asimismo, las rotondas presentaban panoramas similares: la ubicada en Aníbal Ponce y Rivadavia no alcanzó a desagotar debidamente; lo mismo en la de Rivadavia y Güemes, Caseros y Ameghino y Alem y Güemes.
Por otra parte, Caseros y Pringles se convirtió en una virtual piscina que se extendió hasta calle Reconquista y aledañas.
Una hora después del aluvión, el nivel de agua tendía a estabilizarse.
Auto incendiado frente a la Iglesia del Carmen
En tanto, los servidores públicos debieron intervenir en el incendio de un vehículo frente a la Iglesia del Carmen.
El siniestro, que no pasó a mayores, se produjo por un desperfecto eléctrico en el motor del rodado.








