El presidente de la Liga Regional Tresarroyense Ricardo Fernández aseguró que la dirigencia de Villa del Parque «no repudió» los insultos recibidos en ocasión de un banderazo producido el 12 de agosto.
Ese día, jugadores, hinchas y referentes protestaron tras la sanción impuesta por el Tribunal de Penas ante un supuesto pedido de soborno, que implicaba el descenso automático y que posteriormente fue revocada por el Consejo Federal de Fútbol.
En una conferencia de prensa, Fernández indicó también que vivió un inusual entredicho con el utilero Eduardo Quintana, apuntado y sancionado en ese entonces como el impulsor del soborno al árbitro Gabriel Espinoza, quien lo increpó desde arriba de un vehículo.
«Me acusaron que tomé partido de la cuestión y yo no tomé partido, es una versión antojadiza que es problema de Villa y no mío. En el banderazo que hizo la gente del club, fui insultado a viva voz y no salió ningún dirigente de Villa repudiar esa actitud; recibí amenazas que no las hice públicas de algo que no había participado ni tenia nada que ver. Hay animosidad», exclamó.








