El edil Guillermo Salim defendió al secretario de Seguridad Claudio Cuesta y defenestró a la oposición al calificar como «un bochorno» el pedido de interpelación pedido ayer por los bloques de Juntos por el Cambio y el Frente de Todos
En diálogo con Radio 3, responsabilizó de lo acontecido al presidente del cuerpo deliberativo Enrique Groenenberg y apuntó sobre las presuntas necesidades políticas de ambas bancadas.
«Ésto no demuestra más que un mero artilugio político de la más baja talla que hemos visto en los últimos años: en una inédita alianza política, se juntan con la única finalidad de hacerle daño al partido que hace pocos días ganó las elecciones. No puedo tildarlo de otra forma: el presidente no sabe cómo hacer la interpelación, anda averiguando qué pasos tiene que seguir y hasta me consultó a mi. Ante esa ignorancia y falta de ética para actuar, los funcionarios deciden acercarse personalmente y espontáneamente», espetó.





