Un contingente que debió hacer una parada obligada en la ciudad estuvo a alojado temporariamente a metros del Centro Estrada, poco antes de que la estructura cediera por completo y destruyera las instalaciones.
El mismo estaba conformado por jovenes puntaltenses que viajaron en peregrinación a la Basílica de Luján y fueron alojados en el comedor del establecimiento sobre calle Alsina,, sin que se produjeran inconvenientes.
Aún afectado por el devastador paso del fenómeno climático, el padre Roberto Buckle dialogó con Radio 3, aseguró que en el momento no se percató de la caída del techo y lamentó la afectación completa del gimnasio ubicado contigüo a la Iglesia del Carmen.
«Nuestro objetivo es dejar la pared sobre la calle asegurada para que no haya peligro para los transeúntes; después se retirarán los escombros y recuperar algunos de los elementos que están debajo. Obras Públicas atendió la situación y los ingenieros indicaron que teníamos que comenzar por ahí. Es algo inusitado para nosotros», remarcó sobre las tareas posteriores.
El párroco relató el episodio que no pasó a mayores porque se encontraban a unos cincuenta metros del derrumbe











