El Tribunal Oral Criminal no logró reanudar el juicio por un hecho de presunta violencia de género acontecida el año anterior debido a que el acusado Martín Pérez no se presentó alegando una dolencia física.
La causa fue caratulada como «lesiones leves agravadas por el vínculo y por haber mediado violencia de género» tras un caso denunciado el 31 de mayo 2017, en donde se acusó a Martín Pérez de ejercer violencia a su entonces pareja.
Esta mañana, se aguardaba la declaración de la última testigo, una mujer policía que actualmente posee carpeta médica: la querella, encabezada por la abogada Susana Michaan, arguye que su testimonio será clave para determinar la culpabilidad del enjuiciado; por su parte, la defensa del inculpado, en manos de Marcelo Jaime, intenta aplazar el procedimiento. El fiscal interviniente es Carlos Facundo Lemble.
En diálogo con Radio 3, la letrada indicó que es plausible instalar una nueva fecha de debate debido a la ausencia del imputado por una eventual intervención cardíaca mientras que se convocará a las partes nuevamente el jueves 22.
«Se supone que el imputado tiene que estar siempre y no se lo puede juzgar en ausencia. Probablemente, hagamos un nuevo juicio reeditando las pruebas: no sabemos cuánto durará la operación, si es que lo operan. Lo que aclaró el juez es que no se puede condenar en ausencia, tiene que estar presente al momento de la condena», esgrimió.




