El expendio de pasajes de larga distancia desde la Terminal de Ómnibus no tuvo sobresaltos, luego de la confirmación de que las empresas pusieron el tope de ventas hasta el 30 de noviembre en Retiro.
De acuerdo a medios nacionales, las compañías de transportes ligadas a la Cámara Empresaria de Larga Distancia (Celadi) están tomando recaudos por la falta de un escenario claro en relación a sus costos, vinculados sobretodo a los combustibles, repuestos y neumáticos.
En el edificio de San Martín al 1000, más allá de la tradicional baja de circulación por sus pasillos y andenes, la situación parece no tener impacto.
«Vendemos boletos sin problemas pero lo único que no hacemos es tomar dólares», validaron desde una de las empresas prestadoras del servicio en la ciudad.









