El Palacio de Hacienda concretó este viernes un nuevo desembolso por US$ 795 millones en concepto de intereses al Fondo Monetario Internacional (FMI), en un movimiento financiero que impactó de manera directa sobre las arcas del Banco Central. La operación coincidió con una rueda cambiaria compleja en la que la autoridad monetaria no logró adquirir divisas, cerrando la jornada con un saldo neutro por cuarta vez en el año y dejando las reservas internacionales ubicadas en los US$ 48.245 millones.
El cumplimiento de este compromiso obligatorio del calendario financiero de 2026 se dio en paralelo a una marcada escalada en la cotización del dólar. El tipo de cambio mayorista avanzó un 0,4% hasta situarse en $1.525 —alcanzando un nuevo máximo nominal—, impulsado por el cálculo de referencia para los instrumentos atados a la divisa (dollar linked). En tanto, la cotización minorista de la pizarra del Banco Nación concluyó la semana en $1.545.
La salida de divisas ocurre en momentos de alta sensibilidad política y económica: la misión técnica del FMI, liderada por la economista Joyce Wong, se encuentra en Buenos Aires evaluando el desempeño de las cuentas públicas y el nivel de acumulación de reservas. El foco principal de las conversaciones radica en la meta de superávit primario fijada en 1,4% del PBI para este año, un objetivo que el Gobierno busca consolidar tras haber registrado un 1,1% en agosto luego de un primer semestre demandante.
De obtener la aprobación de la auditoría actual, la Argentina aguarda el desembolso de 636 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG), equivalentes a unos US$ 900 millones. Sin embargo, el margen de maniobra sigue siendo estrecho: antes de que finalice el año, el Tesoro deberá afrontar otros dos vencimientos clave por un monto aproximado de US$ 1.200 millones, previstos para los meses de noviembre y diciembre.
Fuente: A24
Fotografía: Archivo A24 / @GobXiomaraHN ( Joyce Wong )





