El proyecto de reforma de alquileres con fue convertido anoche en ley en la Cámara de Diputados por 128 contra 114 votos.
Los cambios incluidos por el Senado e impulsados por el Frente de Todos, implica que los contratos entre propietarios e inquilinos se mantendrán por tres años y tendrán una actualización semestral, en lugar de anual como establecía la actual norma.
El texto aprobado por el Senado, además, incorporó un último párrafo sobre el artículo 9, en el que determinó que «los ingresos provenientes de locación de hasta dos inmuebles estarán exentos del pago del monotributo». También fija que cualquier «publicidad, en cualquier medio o plataforma, que incluya precio de locaciones de inmuebles con destino habitacional debe realizarse en moneda nacional” y elimina la posibilidad de los pagos a inquilinos por adelantado.
En cuanto a los beneficios impositivos los propietarios no pagarán bienes personales sobre los inmuebles que se pongan en alquiler. Tampoco pagarán el impuesto al cheque en las cuentas bancarias destinadas a cobrar esos contratos que se encuentren «debidamente registrados» ante la AFIP.
«Lo anterior era más simple: contratos por dos años y ajuste semestral o trimestral. Inventaron despues que había que hacer garantías por compañías y ajuste por salarios, índice de costo de vida e índice de costo de construcción, dividiéndolo por tres y aplicándolo mes a mes, lo que fue imposible», rememoró el martillero Carlos Taraborelli en diálogo con Radio 3.
«Por ahí los alquileres no son altos en relación al valor de la propiedad sino que los salarios son bajos. Pasa por ahí», profundizó tras puntualizar que «es un tipo de vida triste tener que utilizar hasta un sueldo completo para abonar un alquiler».







