Ante un margen de tiempo ajustado y con el objetivo de evitar la convocatoria a sesiones extraordinarias durante el verano, el Poder Ejecutivo nacional puso en marcha una estrategia orientada a acelerar las negociaciones legislativas en el Congreso de la Nación. Las tratativas involucran tanto a las bancadas aliadas como a los mandatarios provinciales, en el marco de las discusiones políticas de cara al próximo año.
Desde el oficialismo se apunta a sancionar un paquete de proyectos prioritarios antes de la culminación del período ordinario habitual. Entre las principales metas se encuentran la discusión del Presupuesto, la ley de Defensa de la Soberanía Nacional y los cambios vinculados a la reforma política, con especial énfasis en la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Esta última iniciativa cuenta con urgencia operativa debido a los requerimientos técnicos planteados por la Cámara Electoral Nacional para la adecuación de los sistemas de cara a los comicios venideros.
En paralelo, la mesa política del Gobierno mantiene encuentros frecuentes en la Casa Rosada para coordinar la labor parlamentaria y evaluar el escenario en ambas cámaras, donde el oficialismo enfrenta recelos y exigencias por parte de los sectores dialoguistas, en particular respecto al financiamiento de partidas sensibles como las destinadas a discapacidad y a los recursos coparticipables provinciales.
Mientras el oficialismo confía en alcanzar dictámenes favorables y los números necesarios en las próximas semanas mediante la articulación con los gobernadores, persisten dudas e incógnitas sobre el ritmo que adoptará el debate definitivo en el Senado, un terreno donde las negociaciones suelen complejizarse debido a la distribución de fuerzas políticas.
Fuente: Infobae / Comentarios de la mesa política de la Casa Rosada y bloques legislativos.
Fotografía: Archivo / Honorable Congreso de la Nación.





