En diálogo con Radio 3 Continental, Yamila Satini, vecina de Claromecó y mamá de Milena —una niña que fue tratada durante largo tiempo en el Hospital Garrahan—, relató cómo vivió desde adentro la vocación y el sacrificio de médicos, enfermeros y personal del centro de salud que hoy atraviesa una delicada situación presupuestaria.
“El Garrahan no es sólo de los pacientes. Es de todos. Y hoy necesita el apoyo de todos”, expresó con firmeza Yamila, que recientemente volvió a Buenos Aires para un nuevo control médico de su hija.
Un testimonio que interpela
A lo largo de la entrevista, Satini compartió detalles que conmueven y evidencian la crisis del sistema: “He visto con mis propios ojos a médicos y enfermeros sacar plata de sus bolsillos para pagarle el colectivo a un paciente.
También han comprado regalos para los chicos, incluso las mucamas han llevado globos o peluches para sacarles una sonrisa”.
Con emoción, insistió en que la situación actual no se condice con la dedicación del personal: “Para ser médico en este hospital tenés que tener alma y amor. No es por el sueldo, es por los chicos”.
Movilización y reclamos
Frente al conflicto salarial y de condiciones laborales que atraviesa el hospital, Yamila informó sobre acciones impulsadas por familiares y pacientes: “El viernes hubo una juntada con velas en el Obelisco y el sábado se organizó un abrazo simbólico al hospital”, contó.
A pesar de la situación crítica, destacó el profesionalismo del equipo médico: “Hay menos personal, están sobrecargados, pero siguen trabajando. Algunos han renunciado, pero los que siguen lo hacen con una vocación admirable”.
La salud de Milena y un mensaje de esperanza
Consultada por el estado de su hija, Yamila trajo buenas noticias: “Gracias a Dios, el hemograma de Milena salió espectacular, su salud va muy bien y ya estamos de regreso en Claromecó”. Los controles continúan el mes próximo, junto con nuevas vacunas.
En sus palabras finales, lanzó una pregunta directa: “¿Dónde está el corazón de nuestro presidente?”, dejando en claro que la situación del Garrahan no puede pasar desapercibida ni ser tratada con indiferencia.
Una historia que representa a miles
El testimonio de Yamila Satini resume lo que viven a diario miles de familias que dependen del Garrahan. Más allá de las estadísticas y los reclamos gremiales, hay vidas reales, historias de lucha y profesionales que sostienen con vocación lo que debería ser política de Estado.





