Los trabajadores de los sectores de sepelios y crematorio de la CELTA fueron alcanzados por la declaración de insalubridad laboral, una medida dispuesta por el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires luego de un extenso proceso de inspecciones y evaluaciones impulsado por el Sindicato de Empleados de Comercio.
Guillermo Duvancel, trabajador del área de sepelios, explicó que el reclamo llevaba varios años, pero fue a fines de 2024 cuando el gremio tomó intervención y logró que el Ministerio realizara inspecciones en Tres Arroyos para evaluar las condiciones laborales.
«Después de más de un año de informes y visitas, el Ministerio declaró la insalubridad para los sectores de sepelios y crematorio, tomando también como referencia otras cooperativas que ya habían obtenido este reconocimiento», indicó.
La resolución implica cambios significativos para los trabajadores, entre ellos la reducción de la jornada laboral a un máximo de seis horas diarias, la jubilación anticipada a los 55 años para los hombres y a los 50 para las mujeres, además de modificaciones en los aportes previsionales.
Uno de los aspectos más destacados de la nueva normativa es que establece como obligatoria la asistencia psicológica para el personal, reconociendo el fuerte impacto emocional que genera el trabajo cotidiano en el sector.
«La salud mental es uno de los puntos más importantes. Muchas veces no se le presta la atención que merece, pero nuestro trabajo expone permanentemente a situaciones muy difíciles y requiere acompañamiento profesional«, sostuvo Duvancel.
En materia de seguridad e higiene, explicó que la cooperativa ya cumplía con las medidas preventivas, utilizando elementos de protección personal como guantes, mamelucos y máscaras para minimizar la exposición al formol y otros agentes de riesgo. Sin embargo, ahora será necesario adaptar toda la organización laboral a las nuevas disposiciones.
Según señaló, las autoridades de la CELTA ya comenzaron a trabajar junto al Sindicato de Empleados de Comercio y asesores técnicos para implementar el nuevo régimen, reorganizando horarios y evaluando el impacto que tendrá la reducción de la jornada laboral.
Duvancel destacó además que la declaración de insalubridad fue fruto del trabajo conjunto entre los empleados, la cooperativa y el Sindicato de Empleados de Comercio, cuyo secretario general, Roberto Di Palma, impulsó las gestiones ante el Ministerio de Trabajo.
Finalmente, reconoció que uno de los desafíos será reorganizar el plantel, ya que se trata de una actividad muy particular y difícil de cubrir.
«No cualquier persona puede desempeñarse en un servicio de sepelios. Es un trabajo que requiere una preparación especial y una gran fortaleza emocional. Por eso vamos a analizar con tranquilidad cómo reorganizar el personal sin afectar la prestación del servicio ni generar un impacto económico importante para la cooperativa y sus asociados«, concluyó.







