El pediatra Patricio Brossard aseguró que el uso de pirotecnia en las Fiestas perjudica gravemente a las personas con espectro autista (TGD).
En comunicación con Radio 3, el especialista desestimó utilizar medicamentos para sedar a los menores y ponderó la contención familiar como solución.
«Los chicos con espectro autista tienen una sensibilidad especial a los sonidos: lo pueden percibir muy fuerte o muy bajo, lo sufren mucho y se asustan. Se ven afectados y pueden salir corriendo desbordados, lo que ocasiona un trastorno», planteó el médico.
Consultado sobre la estadística en la ciudad, Brossard observó que no existen aunque estimó que unas 100 personas padecen la problemática.
«Sedar a un chico para tirar cuetes es una locura, casi aberrante: tiene que compartir la mesa y las Fiestas con su familia», indicó tras aconsejar su no utilización.






