Con un discurso unificado que abre las puertas a la fusión de las bancadas, el interbloque peronista denostó la rendición de cuentas por entender que el Ejecutivo «no invirtió en más y mejores servicios».
Sin dejar de reconocer responsabilidades de los estamentos nacional y provincial, en la que compartieron el análisis con el oficialismo, la edil Tatiana Lescano focalizó en que el distrito «no es una isla» y deploró el indice de cobrabilidad de tasas cercana al 65% como también la discrecionalidad de gastos del Ejecutivo.
En cuanto a quienes dirigen la Comuna, vapuleó que «no han sabido establecer medidas económicas contracíclicas que permitan morigerar los embates de la coyuntura a partir de un Estado presente» para luego advertir que «si seguimos gastando más de lo que tenemos, más temprano que tarde la soga se cortará».
Luego de encomiar a resolver las subejecuciones en materia de infraestructura, salud y tercera edad, entre otros, el interbloque exigió que «las cuentas tienen que cerrar con la gente adentro» además de evidenciar que la rendición «muestra un desgaste y una falta de gestión de la actual conducción del Movimiento Vecinal que tras veinticuatro años parece no encontrar respuestas a problemas estructurales».







