Durante esta semana se llevan adelante recorridas por las cocinas de distintos establecimientos educativos del distrito de Tres Arroyos, con el objetivo de controlar la calidad y conservación de los alimentos que se utilizan en los servicios alimentarios escolares, además de identificar necesidades y avanzar en mejoras para garantizar una alimentación adecuada a los estudiantes.
Las visitas incluyen la supervisión del estado de la mercadería, la verificación de los acopios, el control de las fechas de vencimiento y la evaluación de las condiciones de almacenamiento. Estas acciones forman parte de un seguimiento que se realiza en distintos momentos del año para fortalecer el funcionamiento de los comedores escolares y asegurar que cada plato llegue a los chicos y chicas en condiciones apropiadas.
De las recorridas participan Cristian Lagrecca, Gabriela García y Pablo Robledo, junto a Nadia Miolo, representante del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad, en un trabajo articulado para acompañar a las instituciones educativas y mejorar la prestación de los servicios alimentarios.
Más allá de los controles y las cuestiones organizativas, la iniciativa también busca poner en valor una tarea fundamental que muchas veces no recibe la visibilidad que merece: el trabajo diario de quienes están al frente de las cocinas escolares.
En ese sentido, se destacó especialmente la labor de las cocineras y los cocineros, reconociendo su compromiso, predisposición y dedicación para preparar los alimentos que reciben cientos de estudiantes. Su trabajo cotidiano, realizado con responsabilidad y cariño, resulta esencial para garantizar la alimentación de los chicos y chicas que asisten a las escuelas del distrito.
Por otra parte, continúa el acompañamiento a los equipos de conducción de las instituciones educativas mediante asesoramiento y orientación en materia de cooperadoras escolares y cooperativas. El propósito es fortalecer su organización, promover una administración responsable y brindar herramientas que permitan impulsar el trabajo conjunto en beneficio de cada comunidad educativa.
Estas acciones forman parte de una política de acompañamiento a las escuelas que busca dar respuesta a sus necesidades, fortalecer la organización institucional y consolidar el trabajo entre los distintos actores de la comunidad.
Detrás de cada plato hay organización, esfuerzo y personas comprometidas con el bienestar de los estudiantes. Una labor cotidiana que merece ser reconocida y acompañada, porque garantizar una alimentación adecuada también es una parte fundamental del cuidado y la educación pública.













