En la temporada, se verificaron numerosos ejemplares de lobos marinos que retozan en las playas del distrito mientras que desestimaron que proliferen las yararás en zonas boscosas y del arroyo.
El guardafaunas Juan Gasverde advirtió por Radio 3 que el mamífero no suele quedarse demasido tiempo en tierra y recomendó no acercarse a ellos por eventuales enfermedades.
«El estornudo del lobo suele contener bacterias infecciosas, por eso recomendamos que el turista no se acerque: déjenlo solo porque por algo están fuera del agua», remarcó.
Consultado sobre la proliferación de yararás en la villa balnearia, el especialista lo denegó y remarcó que son sólo culebras no venenosas tras indicar que no es aconsejable matarlas.
«Es una psicosis, porque todo el mundo las veía en todos lados. El mapa del hábitat es hasta el Río Colorado; aquí también se ven pero no una cada doscientos o trescientos metros. Salen con el calor», concluyó.
(Fuente de la imagen: Mariel Agostini)






