El subcomisario de la Comisaría 1°, Miguel Aranzábal, analizó los dos hechos policiales más resonantes del último fin de semana en la ciudad.
En primer término, y en diálogo con Radio 3, el uniformado indicó que anoche le robaron el arma reglamentaria a un efectivo de una comisaría descentralizada que vive en Emilio de la Calle al 1400.
Aranzábal expresó que el robo ocurrió cuando el policía se había ausentado de su casa, lo que motivó que desde la dependencia policial sospecharan que el o los maleantes tendrían conocimiento de que el dueño de la vivienda era un agente.
Consultado sobre la versión de que los vecinos habrían repelido el arribo policial, el uniformado reconoció que «no es la primera vez que nos pasa, especialmente en esa zona, cuando el personal policial se presenta al barrio».
«Hemos recibido piedrazos y tuvimos que pedir refuerzos a Caballería, que se hicieron presentes y le pusieron coto a la situación», completó Aranzábal.
El sumario está caratulado como «robo» e interviene personal de la DDI y el fiscal Facundo Lemble.
Pelea entre remisero y cliente
En otro orden, el subcomisario relató el incidente que involucró al empleado de un remís y a un pasajero.
Según expresó, se asentó una denuncia por una persona no habría querido pagar el importe por un traslado, lo que habría suscitado la reyerta entre el conductor y su cliente.
Por circunstancias que se intentan establecer, el uniformado señaló que «habría habido una amenaza de arma blanca hacia el remisero por una diferencia entre lo que habría querido cobrar por la tarifa y el dinero con el que efectivamente contaba el pasajero».






