La situación se originó el jueves por la noche con la viralización de un grupo de Instagram que contenía videos (editados con nombres de alumnos locales) y amenazas directas. Ante la «psicosis» generada entre padres y alumnos, la Secretaría de Seguridad y las fuerzas policiales dispusieron operativos preventivos en los ingresos a las escuelas desde la madrugada del viernes.
Apolonio destacó la efectividad del trabajo conjunto entre el Ministerio Público Fiscal, la policía comunal y el área de Cibercrimen de Bahía Blanca. Gracias a estas tareas, se realizaron cuatro allanamientos en domicilios donde residen menores, logrando el secuestro de elementos tecnológicos clave.
«La decisión del intendente era contundente: avanzar hasta las últimas consecuencias desde el punto de vista legal», afirmó el Secretario, subrayando que estos hechos constituyen una infracción al artículo 149 del Código Penal.
El rol de las instituciones y la familia
Uno de los puntos de mayor debate fue la situación en la Escuela Técnica, la institución con mayor matrícula del distrito. Apolonio reconoció que el establecimiento enfrenta desafíos de convivencia debido a que recibe alumnos de todo el distrito y de diversos contextos sociales, lo que a veces traslada conflictos familiares al ámbito escolar.
El Secretario hizo un llamado a la responsabilidad de los adultos:
- Conversación en el hogar: Instó a los padres a hablar con sus hijos para evitar que se repliquen contenidos que generen inseguridad.
- Imputabilidad: Explicó que, tras el peritaje de los dispositivos secuestrados, la justicia determinará la imputabilidad de los jóvenes involucrados y el seguimiento necesario para «reencauzar» a cada menor.
Hacia un nuevo protocolo de actuación
Para evitar que cada jurisdicción actúe de forma dispar, Apolonio confirmó que se busca estandarizar procesos mediante un protocolo de actuación ante amenazas. «Si es un delito, se denuncia. No tenemos que esconder la basura debajo de la alfombra», sentenció.
La prioridad del Estado municipal ha sido restaurar la paz social que se vio alterada por el accionar de unos pocos, garantizando que el ámbito educativo vuelva a ser un espacio seguro para docentes y alumnos.









