El interbloque peronista no sufrirá divisiones tras las diferencias suscitadas por la defección en el voto de la rendición de cuentas de parte del edil Matías Fhurer, calificó el edil Martín Garrido.
El jueves anterior, Fhurer acompañó al vecinalismo en la votación en contraposición a lo actuado por sus pares justicialistas, quienes rechazaron los números municipales junto a Cambiemos.
Garrido destacó por Radio 3 que previo a la sesión extraordinaria sabían que el renovador iba a votar en disidencia.
«Desde un primer momento dijimos que cada espacio político tenía libertad de acción. Cada uno tiene la libertad de votar lo que creía conveniente. No pasa nada, no nos sorprende: me ha pasado votar en disidencia y el día después es exactamente igual», calificó.
Con respecto al impacto del rechazo en el oficialismo, planteó que «si el vecinalismo no se la vio venir, tiene poca mirada política: no nos movimos del lugar en donde estamos, de nuestra visión y reclamamos lo mismo que hace tiempo. En las últimas elecciones, ocho de cada diez vecinos le dieron la espalda a esta administración».








