El área Prevención Ciudadana y Tránsito destruyó treinta caños de escapes retenidos, producto de infracciones labradas por ruidos molestos a motos de distinta cilindrada.
Constatada la supuesta infracción, y labrada la correspondiente acta, la autoridad competente procederá a la detención y retención de manera automática del vehículo en infracción y no dispondrá su restitución hasta tanto el titular haga efectiva la colocación de los nuevos escapes y/o silenciadores y/o efectúe la reparación que fuera necesaria para evitar el ruido molesto.
La reparación deberá efectuarse en alguno de los lugares que la autoridad prevea a esos fines, lugar en el que quedarán depositados los escapes o silenciadores defectuosos y extraídos decomisados. Los mismos serán puestos a disposición del Tribunal de Faltas, quien dispondrá su inutilización y/o destrucción definitiva.











