Los precios internacionales del petróleo registraron una marcada tendencia a la baja en los mercados globales, luego de que Arabia Saudita ofreciera envíos adicionales de crudo a refinerías asiáticas. La medida adoptada por el gigante energético busca amortiguar la tensión y compensar las interrupciones en la cadena de suministros provocadas por los recientes incidentes en su red de transporte de hidrocarburos.
La cotización del barril de West Texas Intermediate (WTI) experimentó un retroceso del 1,06%, ubicándose en torno a los 101,34 dólares, profundizando la caída registrada en la jornada previa. Por su parte, el crudo Brent también operó a la baja tras haber alcanzado a comienzos de esta semana sus valores más altos en los últimos cuatro meses, impulsado por el temor a un desabastecimiento generalizado tras la suspensión de cargas en el puerto estratégico de Yanbu.
Para garantizar la fluidez de las entregas a sus clientes de Asia, Riad puso en marcha un esquema de transferencias de carga barco a barco frente al puerto de Sohar, en Omán. Esta vía alternativa permitió mitigar temporalmente los efectos del cierre y las reparaciones en el oleoducto Este-Oeste, una infraestructura clave que conecta los yacimientos saudíes con la costa del mar Rojo y que sufriera severos daños tras ataques con drones atribuidos a las milicias hutíes.
La moderación en los costos de la energía derramó un clima de alivio en las principales plazas financieras globales, impulsando una recuperación en los índices de las bolsas europeas y atenuando la presión inflacionaria internacional. No obstante, los analistas del sector energético advierten que el mercado continuará operando bajo una estrecha volatilidad mientras persista la incertidumbre sobre los plazos definitivos para la restauración total de las instalaciones saudíes y la evolución de los conflictos geopolíticos en Oriente Medio.
Fuente: Infobae / Agencias Reuters y EFE.
Fotografía: EFE / REUTERS / Archivo.






