En un hecho político de escala tectónica para la arquitectura institucional británica, los máximos referentes nacionalistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte rubricaron este lunes en Cardiff un memorando de entendimiento político sin precedentes. El documento, redactado en tono de ultimátum hacia el gobierno central de Londres, declara abierto el proceso hacia la autodeterminación territorial y afirma de manera categórica que el modelo político liderado desde Westminster ha llegado a su fin.
La coalición política, integrada por el ministro principal galés Rhun ap Iorwerth (Plaid Cymru), el ministro principal escocés John Swinney (Partido Nacionalista Escocés) y la cúpula del Sinn Féin norirlandés con Michelle O’Neill y Mary Lou McDonald a la cabeza, emplazó al ejecutivo que encabeza el primer ministro Andy Burnham a no obstruir los mecanismos democráticos ni bloquear las convocatorias a plebiscitos locales. Aunque el texto fue firmado formalmente en capacidad de líderes partidarios, la representatividad que ostentan en sus respectivas regiones configura un desafío directo a la integridad del Estado unificado tras más de cuatro siglos de hegemonía.
Factores de quiebre: del traspié del Brexit al ajedrez geopolítico
La convergencia independentista encuentra terreno fértil en las grietas estructurales provocadas por el proceso de desconexión con la Unión Europea. Mientras que Escocia fue forzada a abandonar el mercado común tras el Brexit de 2016 pese a una holgada votación en contrario, Gales atravesó una notable reconfiguración ideológica en los recientes comicios regionales, relegando al tradicional laborismo. Por su parte, la frágil paz institucional en Belfast apela directamente al marco legal de los Acuerdos de 1998, los cuales facultan expresamente a la población norirlandesa a someter a consulta pública una eventual unificación con la República de Irlanda.
La maniobra nacionalista genera inmediatas ondas de choque internacionales. Durante su reciente gira por Dublín, el presidente estadounidense Donald Trump no dudó en dar una llamativa espaldar al proceso al calificar de «grandioso» un horizonte de reunificación irlandesa. De igual manera, el fuerte argumento independentista centrado en el «principio inalienable de autodeterminación» vuelve a colocar contra las cuerdas la narrativa diplomática de Londres en la controversia de soberanía por las Islas Malvinas, al exponer la doble vara discursiva británica a la hora de restringir la consulta popular dentro de sus propias fronteras continentales.
Fuente: Página/12 (Artículo por Marcelo Justo)
Fotografía: Adrian Dennis / AFP





