Una proverbial tarde de playa se vio empañada por el avance irrefrenable de un copioso frente de tormenta, que en Claromecó provocó el éxodo de turistas al promediar la jornada.
Los balnearios se vieron atestados por la alta concurrencia de veraneantes… hasta que la lluvia motivó la partida rau hacia nuevos destinos.
Por otra parte, en la bajada de pescadores de Dunamar y cual autopista porteña, se produjo un atasco de 4×4 que intentaban partir raudos pero todos al mismo tiempo.
(Fuente de las imagenes: Daniela Angerami)






