Dos rescates con cinco víctimas se registraron durante la primera tarde en Claromecó, en una jornada con mar complicado.
En el primer caso, un kayakista de unos 45 años sufrió el vuelco de su unidad en Dunamar detrás de la segunda rompiente y no pudo incorporarse por lo que debió ser arrastrado por dos guardavidas hasta la orilla.
En el segundo hecho, registrado a pocos metros del anterior, cuatro personas (entre ellos dos menores) fueron socorridos por los servidores al no poder salir.
En ninguno de los dos episodios hubo que lamentar heridos.






