Los cambios de gabinete entraron en una fase definitoria, tras el incesante desfile de secretarios y directores durante la mañana y el mediodía y con el firme objetivo de «oxigenar la gestión» tras las elecciones de medio término.
La tónica de los enroques, por el momento, parecen corresponder a dos cuestiones entrelazadas: la apuesta por funcionarios de segunda línea pero con conocimiento de las áreas y la obligada restricción presupuestaria que extiende el Gobierno provincial hacia las administraciones municipales.
A los ya casi seguros nombramientos de Marcelo León en Desarrollo Social y de Mario Izurieta en Obras Públicas, otras variables se analizan en las mesas que conectan los despachos de la Jefatura de Gabinete y del Intendente.
El director de Turismo Pablo Ledesma no alcanzaría a ver el desarrollo de la temporada debido a que su partida sería inminente y de mutuo acuerdo. Suena en ese lugar el técnico Juan José Moizzi, responsable de la dependencia.
En horas del mediodía la secretaria de Salud Mónica Capellari extendería su permanencia en la sede de 1810 al 500 hasta el 20 de diciembre, atento a la futura acogida al beneficio jubilatorio de una de las funcionarias con récord de permanencia en el cargo.
Asimismo, permanece como una incógnita la permanencia o no de la directora de Cultura, Virginia Goicoechea, sobre la cual arreciaban las versiones de reemplazo. Fuentes con conocimiento señalaron que la experiodista habría solicitado más tiempo para puntear una serie de proyectos propios para el área pero se encontró con la negativa del jefe comunal, quien decidió que el 10 de diciembre se implementarán los reemplazos y continuidades.
En el Legislativo, también
En tanto, el secretario privado Pablo Abraham regresaría a la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) luego de un breve pero fructífero interregno en el despacho de Sánchez, cuyo lugar lo ocuparía la actual secretaria administrativa del Concejo Deliberante, Vanesa Borda.
En tanto, fuentes legislativas ubican en ese puesto a la histórica integrante Silvia Nogueira, cuyo extenso conocimiento de las reglas internas del Salón Blanco la catapultaron a ese estratégico sitial.
Por su parte, la presidencia recaería finalmente sobre el veterinario cambiemita Enrique «Ticho» Groenenberg, cuya figura se barajó desde hace tiempo. Si bien algunos arriesgan que el vecinalismo y el macrismo ya habían acordado ese puesto, la crisis autoinflingida que atraviesa Unidad Ciudadana habría sellado el pacto entre los bloques.





