Las elecciones parlamentarias en Israel se encaminan hacia un escenario de abierta incertidumbre a la espera del escrutinio definitivo. Con el 84,5% de las urnas escrutadas, los resultados parciales difundidos por la Comisión Electoral Central otorgan 54 escaños al bloque del actual primer ministro, Benjamin Netanyahu, y 49 bancas a la alianza opositora encabezada por el ex jefe del Estado Mayor y líder del partido centrista Yashar, Gadi Eisenkot.
Dado que la Knesset cuenta con un total de 120 escaños, la mayoría absoluta para formar un gobierno ejecutivo requiere de al menos 61 diputados. De esta manera, ninguna de las dos principales fuerzas políticas alcanza por sí sola la cifra necesaria, lo que deja el futuro político del país en manos de las negociaciones parlamentarias y de los partidos árabes-israelíes, cuyas agrupaciones suman 17 escaños y podrían desempeñar un papel determinante en el equilibrio de fuerzas.
En tanto, el bloque de Netanyahu mantiene un fuerte bastión en varias de las ciudades y comunidades más golpeadas por el conflicto bélico y el ataque de Hamas, registrando altos porcentajes de apoyo en localidades fronterizas como Sderot, Ofakim y Kiryat Shmona. Por su parte, los sectores de la oposición reclaman un cambio de rumbo y apelan a articular mayorías con la participación de las bancas árabes para desplazar al actual mandatario, mientras el presidente Isaac Herzog se prepara para definir qué dirigente recibirá el mandato de 42 días para intentar conformar la próxima coalición de gobierno.
Fuente: Infobae / Sección Mundo.
Fotografía: Captura de pantalla del sitio Infobae / Cobertura especial en Jerusalén.





