En el marco de una compleja negociación en el Congreso de la Nación, el Poder Ejecutivo nacional comenzó a dar muestras de flexibilidad en debates parlamentarios altamente sensibles, como la regulación de tierras rurales y las partidas destinadas al área de discapacidad. Esta maniobra táctica busca descomprimir la tensión con las bancadas aliadas e independientes para asegurar los acuerdos políticos de fondo que le permitan blindar la vigencia del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2023.
La prioridad política del oficialismo radica en desarticular la convocatoria a sesión especial promovida por bloques de la oposición, evitando un rechazo en la Cámara de Diputados que pondría en jaque el corazón del programa de desregulación económica. En ese marco, La Libertad Avanza optó por ceder terreno e incluir cambios en iniciativas vinculadas a la Ley de Propiedad Privada para reinstalar límites a la venta de tierras a extranjeros, además de allanar consensos en materia de prestaciones e integración para personas con discapacidad.
Al desactivar estos frentes de conflicto, el Gobierno apunta a preservar el diálogo fluido con gobernadores provinciales y bloques dialoguistas, cuya colaboración resulta indispensable para avanzar en dos metas estratégicas de su agenda parlamentaria: el tratamiento del Presupuesto 2027 y la concreción de la reforma electoral que busca la suspensión o eliminación de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Las conversaciones en la Cámara baja, encabezadas por el presidente del bloque oficialista Gabriel Bornoroni y referentes del Poder Ejecutivo, buscan consolidar un piso de contención que garantice la gobernabilidad legislativa frente a un temario fragmentado y con mayorías móviles.
Fuente: Infobae (Por Federico Millenaar)
Fotografía proviene de: Gabriel Bornoroni, presidente del bloque LLA / Infobae





