Se trata de una infusión elaborada a base de trigo con sabor a café, un proyecto que surgió en el ámbito de la feria de ciencias escolar y que demandó dos años de trabajo.
La propuesta se exhibe en el sector de panaderías ubicado en el exterior de la Escuela de Educación Técnica Nº 1 de Tres Arroyos, donde los estudiantes participan activamente ofreciendo degustaciones a los visitantes.
Según explicó la directora, la iniciativa nació de una inquietud de los propios chicos. “Ellos querían tomar café y empezamos a hablar sobre la cafeína y sus contraindicaciones para los niños. A partir de ahí surgió la idea de buscar una alternativa que tuviera un sabor similar”, comentó.
A partir de esa curiosidad comenzó una investigación que incluyó pruebas, errores y diferentes etapas de experimentación. Inicialmente probaron con malta de cebada y luego decidieron experimentar con trigo, un cultivo característico de la región.
El proceso fue totalmente artesanal. El cereal se tostó con un pequeño anafe de camping y luego se molió primero con mortero, después con molinillos hogareños y finalmente con licuadoras para agilizar el trabajo. “No contamos con maquinaria sofisticada, así que trabajamos con lo que tenemos a mano”, explicó Vive.
Para garantizar la calidad del producto, el equipo también buscó asesoramiento técnico. En el proyecto participaron ingenieros agrónomos vinculados al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y profesionales relacionados con la producción de granos. Además, el trigo utilizado para las pruebas fue agroecológico, pensado especialmente para el consumo humano.
La directora resaltó que el proyecto también se vincula con el trabajo de la huerta escolar y con el programa Sembrando Futuro, impulsado por la Cooperativa Alfa, que promueve la educación alimentaria y la producción saludable.
El trabajo fue presentado en distintas instancias de la feria de ciencias y llegó a la etapa provincial, lo que permitió darle mayor visibilidad. Incluso, durante la instancia local el proyecto fue observado por autoridades municipales que luego propusieron que los alumnos tuvieran un espacio en la Fiesta del Trigo.
Actualmente, en el stand instalado en el predio, los estudiantes ofrecen la infusión al público a beneficio de la escuela. “Es una infusión con sabor a café, porque el café verdadero proviene del grano del cafeto. Eso también lo investigaron los chicos con especialistas”, explicó la directora.
Más allá del resultado final, Vive destacó el valor educativo de la experiencia. “En los proyectos de investigación trabajamos mucho la paciencia y la frustración. Muchas veces las cosas no salen y hay que volver a empezar. De los errores también se aprende”, señaló.
La propuesta puede visitarse durante la celebración triguera, donde los alumnos comparten su experiencia y muestran el resultado de un proyecto que combina ciencia, producción local y aprendizaje escolar.









