La temporada estival comienza a tomar forma con el inicio formal de la primera quincena del año.
Jalonada por la situación económica imperante, la ventaja comparativa del turismo a países limítrofes y los vaivenes climáticos de fin de año que incluyeron aneganientos en sectores puntuales del balneario tras una fuerte lluvia, el primer día de 2025 ofreció dos postales diferenciadas pero comunes a la región: en las primeras horas, la calidez en la costa; posteriormente, giro brusco del viento en dirección suroeste y baja leve en la temperatura.
Esta situación obligó a algunos a retirarse de la playa pero un sector mayoritario de veraneantes optaron por quedarse a esperar a que la Naturaleza los acompañe.














