La Escuela de Gimnasia que funcionaba en el Centro Estrada fue uno de los establecimientos de la ciudad que más sufrieron las consecuencias climáticas del devastador temporal que azotó la región el pasado fin de semana.
El derrumbe sufrido aconteció tres días antes de la gala de fin de año, que desde hace diecisiete años tenía cobijo en sus instalaciones.
La gimnasta y titular del espacio Silvia Thostrup relató por Radio 3 que una cuadrilla municipal procedió a demoler un sector del frente para evitar desprendimientos puesto que las ventanas estaban inclinadas.
«No podemos avanzar como quisiéramos: levantar el techo para retirar lo que está debajo nos tiene ansiosos. Tenemos un montón de capital invertido en los últimos cuarenta años: tenemos cosas rotas, otras para sacar y otras para reparar. Lo que podemos ver de lejos es que las vigas de equilibrio están dañadas y otras que están bien: esperemos que con la remoción no reciban más roturas»
Consultada sobre la repercusión del siniestro, la gimnasta indicó que padres y organizaciones de la disciplina del país se sumaron a una eventual colecta.
«El mismo domingo se comunicaron con nosotros para recuperar lo perdido. Estamos en el aire todavía porque por el momento, no sabemos cuál será la destrucción»








