Un conductor desaprensivo estacionó sobre la rampa ubicada en el acceso a la guardería del Sindicato de Empleados de Comercio en la segunda cuadra de Chacabuco.
El lugar que comparte el establecimiento con la Casa del Jubilado Mercantil, dos espacios concurridos durante toda la jornada, se vio impedido de prestar los servicios que diariamente ofrece a numerosas familias de la ciudad.
Cuando se suele decir que «la calle es de todos», la realidad indica que esa expresión incluye derechos pero también obligaciones, como la de no estacionar donde se nos ocurra.










