Los guardafaunas Eduardo Álvarez y Juan Gasverde detectaron un oso melero o tamandúa en un predio no identificado a la vera de la ruta 3.
Con posterioridad a su hallazgo se coordinó el traslado del animal a la Fundación Temaikén, en donde personal especializado junto a veterinarios trabajarán en la rehabilitación para su posterior reinserción en la naturaleza.
Se reitera que los animales silvestres no deben ser utilizados como mascotas y el cambio de hábitat natural afecta y pone en riesgo su vida, en este caso, el oso melero debió protegerse del frío al ser originario de un ecosistema de clima más templado.
En caso de recibir denuncias por la tenencia de animales silvestres se labrarán actas de infracción aplicando severas multas.









