Luis «Betto» Perrone, uno de los rescatistas de los tres adolescentes ayer en Claromecó, comentó que debió mantener la calma ante el difícil episodio que le tocó vivir a él y su sobrino en el Balneario Samoa.
En el día de ayer, tres jóvenes de entre 11 y 13 años fueron arrastrados por un canal hasta casi 300 metros mar adentro. Los propios turistas intentaron el rescate, que gracias a la rápida reacción de los presentes fue satisfactorio para dos de los tres implicados.
En comunicación con Radio 3, el valiente nadador indicó que el tercero de ellos era su sobrino, a quien pudo socorrer en una arriesgada acción tras nadar hasta él y mantenerlo a flote.
«Estaba haciendo dormir a mi nena y me avisa mi mujer, muy asustada. Me metí y cada vez el canal se lo llevaba más a Kerian (Schneider, su sobrino) y su papá. Se me ocurrió unirlos, quedando a flote hasta que llegó una lancha. Pensé que se desmayaba», explicó tras comentar que se mostró muy asustado.
En tanto prosiguió el relato y remarcó que su premisa es mantener la calma ante situaciones límite, como la que le tocó vivir.
«Le tenía que dar esperanza de vida: es un nene y tiene toda la vida por vivir. Del lado de Dunamar, llegó la lancha (de Agustín Soto), que es conocido mío», planteó tras resaltar que su familiar está estable.





