Un hecho de profunda conmoción sacudió a la comunidad de la Universidad de Buenos Aires (UBA) tras confirmarse el fallecimiento de un joven trabajador no docente que se desempeñaba en la Dirección de Obra Social de la Universidad de Buenos Aires (DOSUBA). El trágico episodio ocurrió al caer desde el tercer piso de un edificio perteneciente a la institución, lo que motivó la intervención inmediata de las autoridades policiales y judiciales.
La investigación quedó radicada en la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 50, donde el expediente fue caratulado bajo la figura preventiva de “suicidio”. Como consecuencia directa de la tragedia, la sede de DOSUBA mantuvo sus puertas cerradas durante la jornada del miércoles en señal de duelo y respeto hacia los familiares y compañeros de tareas del trabajador.
El suceso trascendió las paredes de la dependencia oficial para transformarse en un motivo de fuerte preocupación y reflexión colectiva dentro del fuero universitario. Diversos sectores de la comunidad académica y gremial expresaron la urgencia de fortalecer los dispositivos de contención, las políticas de prevención y los espacios de acompañamiento psicológico, enfatizando que visibilizar y nombrar la problemática del suicidio constituye una herramienta fundamental para su abordaje y prevención temprana.
Especialistas e integrantes del ámbito universitario advirtieron que este hecho se inscribe dentro de un fenómeno social más amplio y complejo que afecta de manera prioritaria a la población joven en la Argentina, consolidándose como una de las principales causas de muerte violenta en dicha franja etaria. Frente a este escenario, los reclamos se orientan a multiplicar los recursos de salud mental y acompañamiento institucional para responder al deterioro emocional y las exigencias que atraviesan los trabajadores.
Fuente: Tiempo Argentino







