El tresarroyense Horacio Fernández y su hijo Ariel vivieron en primera persona el pase a la final del Seleccionado ante Holanda desde una platea del Arena Corinthians.
Fernández, propietario de Trafer, comentó a Radio 3 la experiencia de vivir una semifinal desde adentro y las sensaciones que le ocasionó el ser testigo de una histórica jornada tras 24 años de ausencia nacional en una etapa definitoria.
«Tenía el viaje organizado porque hicimos una apuesta con mi hijo por la semi, asi que estaba armado con tiempo», relató en primer término a Mañana Urbana.
«Es una emoción terrible: es indescriptible, hay que vivirlo por dentro. Cuando estás en la cancha tenés toda la vivencia, todos gritando. Te pone la piel de gallina las horas que estás ahí y te abrazás con todo el mundo», enumeró emocionado el industrial.
Por otra parte, mencionó un dato que sumó a la riqueza de lo vivido. «Tuvimos la fortuna de estar en el arco donde se ejecutaron los penales, asi que fue un día memorable. Fue increíble la unidad que se veía», analizó con un dejo de emoción.
«Vamos a ganar la final, estoy seguro», cerró entre risas.








