El panorama financiero local volvió a ratificar la dinámica de alta volatilidad que atraviesa la plaza doméstica. En una jornada signada por la expectativa previa a la licitación de instrumentos en pesos por parte del Tesoro —con vencimientos que arañan los $13 billones—, el mercado cambiario registró una nueva escalada en la franja oficial, al tiempo que los títulos soberanos en dólares experimentaron tomas de ganancias que repercutieron en el indicador de riesgo país.
El dólar minorista al público trepó $5 (un 0,3%) en las pantallas del Banco Nación para clausurar la rueda en un nuevo techo nominal de $1.535 para la venta. El movimiento se replicó en el segmento mayorista, donde la divisa avanzó por cuarta jornada consecutiva para acomodarse en $1.514. En contraposición, el tipo de cambio informal registó una contracción de $5 para quedar en $1.555, achicando el diferencial entre las cotizaciones libres y la pizarra oficial.
Bonos, reservas y el desempeño bursátil
El comportamiento del crédito soberano reflejó cierta cautela. Los títulos bonares y globales anotaron un ligero repliegue promedio del 0,1%, lo que empujó al riesgo país confeccionado por el JP Morgan a subir dos unidades y situarse en los 517 puntos básicos.
Por su parte, la intervención de la autoridad monetaria mostró claroscuros: si bien el Banco Central logró absorber U$S 61 millones en el mercado spot —un 8,9% del volumen negociado—, las reservas internacionales brutas acusaron un marcado impacto tras caer U$S 129 millones hasta posicionarse en U$S 50.783 millones. Desde la entidad atribuyeron la merma fundamentalmente al factor exógeno de la desvalorización del oro en los mercados globales.
En el plano accionario, el índice S&P Merval se desmarcó de la corriente bajista de la deuda fija al anotar un incremento del 0,5% que le permitió alcanzar las 3.024.971 unidades, consolidando una seguidilla de cinco ruedas positivas. El panel de empresas argentinas que operan en Wall Street ofreció una respuesta fragmentada, con caídas marcadas en los papeles tecnológicos y comportamientos neutros en el sector energético.
El cierre de la rueda dejó al descubierto un escenario de tensión latente: con el tipo de cambio ajustando al alza y el riesgo soberano resistiéndose a romper pisos estructurales, la capacidad del Tesoro para renovar los abultados vencimientos en moneda local se consolida como el examen inmediato para evaluar la estabilidad de la estrategia financiera oficial.
Fuente: A24.com




