El debate en torno a los entornos digitales, las pautas de crianza en la era de las pantallas y el cuidado de la salud mental de los niños y adolescentes sumó una importante intervención institucional en el distrito. El Programa Municipal de Prevención en Consumos Problemáticos de Tres Arroyos emitió un informe con el objetivo de brindar información útil y herramientas concretas de concientización a los adultos, poniendo el foco en los riesgos asociados al uso desregulado de las redes sociales y las plataformas de juego virtuales.
Desde el organismo estatal advirtieron que la gran mayoría de las redes sociales y los videojuegos en línea disponibles en el mercado digital están estrictamente destinados a personas mayores de 13 años. Los especialistas remarcaron la necesidad imperiosa de respetar este límite biológico y normativo, ya que vulnerar dicha barrera expone de forma directa a los menores a una serie de peligros estructurales en la red.
Los principales riesgos de la navegación sin control
El informe técnico elaborado por el programa municipal detalla las principales problemáticas a las que se enfrentan los niños cuando acceden de manera prematura a estos entornos virtuales:
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Contenidos inadecuados: La exposición temprana a materiales, imágenes o temáticas que resultan totalmente perjudiciales e inapropiados para su etapa madurativa y de desarrollo psicofísico.
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Vínculos peligrosos: La posibilidad concreta de entablar contacto directo con personas completamente desconocidas a través de chats integrados o mensajería privada.
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Violencia digital: La vulnerabilidad frente a escenarios de ciberacoso (cyberbullying) u otras situaciones de violencia y hostigamiento digital.
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Pérdida de privacidad: La exposición excesiva e involuntaria de datos personales y sensibles dentro de la red.
En sintonía con esto, los profesionales recordaron que las plataformas corporativas recopilan de forma constante los datos de navegación de los usuarios. Por este motivo, existen regulaciones y normas de carácter internacional diseñadas específicamente para intentar blindar y proteger la privacidad de los menores en el ecosistema digital.
La edad mínima no garantiza la seguridad: el rol de la familia
Uno de los puntos más destacados por el Programa de Prevención radica en romper con el mito de que el cumplimiento de la edad mínima reglamentaria vuelve al entorno virtual automáticamente seguro. Las autoridades enfatizaron que cada niño, niña o adolescente posee de manera individual distintos niveles de madurez emocional, diferentes habilidades digitales y grados disímiles de acompañamiento familiar en el hogar.
Por tal motivo, además de respetar taxativamente las edades sugeridas por los desarrolladores, desde el área municipal consideran fundamental que los padres y tutores adopten un rol activo a través de cinco acciones preventivas medulares:
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Propiciar el diálogo: Conversar de forma habitual y abierta sobre las actividades, juegos y contenidos que los chicos consumen mientras están navegando en internet.
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Gestionar la seguridad: Configurar de manera estricta y manual las opciones de privacidad de cada una de las cuentas de los menores.
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Regular los cronogramas: Establecer límites y tiempos de uso diarios claros y pautados para evitar la dependencia tecnológica.
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Equilibrar las rutinas: Promover y motivar de forma constante la realización de actividades físicas, recreativas y sociales al aire libre, totalmente fuera del entorno de las pantallas.
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Construir canales de confianza: Generar un ambiente de contención y escucha para que los hijos sientan la total libertad y confianza de pedir ayuda familiar si alguna situación o interacción en la red los incomoda o asusta.
Vías de comunicación y asesoramiento local
Para aquellos vecinos, educadores o familias que requieran profundizar en estas temáticas, recibir asesoramiento técnico ante un caso complejo o solicitar mayor información complementaria, el Programa Municipal de Prevención en Consumos Problemáticos mantiene abiertos sus canales oficiales de consulta ciudadana.
Los interesados pueden tomar contacto con los equipos interdisciplinarios del área a través de su cuenta oficial de Instagram en @prevencionconsumos, o bien comunicándose de forma directa vía llamada o WhatsApp a la línea telefónica celular 2983 608497, consolidando un espacio de respaldo institucional para toda la comunidad tresarroyense.










