Esta tarde, se produjo una acotada marcha en reclamo por la suspensión de las pensiones no contributivas que afectaron a discapacitados locales y sus familias.
Mediante una concentración y marcha por la Plaza San Martín, una treintena de padres de damnificados y miembros de la Residencia de Trabajo Social repudiaron la situación en el marco de las protestas desarrolladas en todo el país.
«Queremos desnaturalizar la situación: el hecho es que cuando se da de baja una pensión, no es automática el alta porque se tiene que volver a rever la discapacidad de esa persona y poniéndola en duda», señaló la referente Noemí Benítez.
En tanto, el documento leído por la agrupación criticó el accionar del Ministerio de Desarrollo Social y exhortaron a que se re otorguen los derechos conculcados.
«La pensión no es una dádiva, es un derecho que tiende a garantizar mínimas condiciones de subsistencia en una sociedad en donde el desempleo va en aumento y las posibilidades de un acceso al trabajo es difícil», reflexionaron.








