Funcionarios del Ente de Claromecó y la Secretaría de Seguridad analizaron esta mañana la puesta en marcha del registro de usuarios de kayaks.
La reglamentación se originó meses después del hallazgo sin vida de Federico Saihueque, tras casi dos semanas de su desaparición entre enero y febrero, cuando tomó una embarcación en Dunamar. Su búsqueda incluyó a un guardacostas de Prefectura y un operativo terrestre y aéreo en el sector.
A fines de mayo, otro incidente sin complicaciones se produjo frente al Faro claromequense cuando dos kayakistas fueron asistidos con una moto de agua tras verse impedidos de retomar hacia la costa.
Entre sus consideraciones, apunta a que los kayakistas informen su ingreso al mar a un número de WhatsApp del Subcentro de Monitoreo del balneario, en donde consten sus datos personales y de la embarcación.
Asimismo, la dependencia les otorgará un número de referencia que se extenderá hasta la finalización de la actividad acuática e incluirá un procedimiento en caso de emergencias en alta mar.
En diálogo con Radio 3, el jefe de inspectores Jorge Satini indicó que los ingresos deberán producirse en la bajada autorizada como medida preventiva previa a la radicación definitiva de Prefectura en un espacio propio.









